Esta semana me tocó estudiar la representación de las comunidades minoritarias en Literatura Postcolonial y me di cuenta de las pocas representaciones (figuras a las que imitar o seguir, conocidas en inglés como "role models") con las que cuentan las minorías étnicas en, entre otros campos, la literatura. Así que hoy viendo la entrevista de Michelle Obama en el show de Jay Leno he reflexionado un poco sobre lo duro que ha trabajado esta mujer para llegar a donde está ahora mismo.

La semana pasada Michelle Obama, esposa del actual presidente de los EE.UU Barack Obama, concedió una entrevista a Jay Leno, uno de los grandes de los Late Shows del primetime americano. No es extraño que los Obama concedan entrevistas a estos espacios de renombre, pero aún así sus apariciones siempre causan expectación entre el público. Así que una vez vi la entrevista con Michelle no pude dejar de pensar qué parte era real y cuál calculado "marketing" para adornar la imagen de los Obama. La Primera Dama dejó caer bromas como en la que afirmaba preguntarle a su marido si había sacado la basura justo después de un gran discurso y relató cómo habían celebrado el cumpleaños del famoso "Primer Perro" Bo.
Pero no es esto lo que más me interesó de toda la entrevista sino la propia Michelle. Dejando a un lado que la Casa Blanca escriba sus respuestas a las ya conocidas de antemano preguntas de Leno, mi intención es hablar de su trayectoria y el hecho de cómo una adolescente de los barrios bajos del Sur de Chicago se abrió camino hasta llegar a ser Primera Dama:
Michelle LaVaughn Robinson Obama nació el 17 de enero de 1964 en Chicago, en una familia de clase media con dos hijos en la que el padre era empleado de una planta de tratamiento de aguas y su madre una ama de casa dedicada al cuidado de Michelle y su hermano mayor. Creció en un ambiente bastante estricto en el que, como dice en la entrevista, sólo le permitían ver la TV durante una hora al día. Tras acabar el instituto se ganó becas para costearse su educación superior en dos universidades de la prestigiosa Ivy League ("La Liga de Marfil") en la zona de Nueva Inglaterra: licenciada cum laude por Princeton en Sociología y Estudios Afroamericanos y licenciada en Derecho por la afamada Harvard Law School (Escuela de Derecho de Harvard). Más tarde trajaría en el despacho de abogados de Sidley Austin en Chicago donde conocería a Barack Obama, su futuro marido.

Lo que me interesa de la vida de Michelle no es su actual status de Primera Dama sino cómo ha conseguido llegar hasta aquí.
Su trayectoria es la prueba de que, con trabajo duro, incluso en un país como EE.UU, en el que el nivel económico familiar determina un alto porcentaje de tu futuro; se puede conseguir aquello que queremos. Obviamente hay reestricciones y en ese "todo" no se incluyen todas las opciones que se nos puedan pasar por la cabeza. Pero poco a poco, paso a paso y con los objetivos claros, se pueden ir archivado logros.
Por otro lado, además de enfrentarse a las barreras económicas, Michelle también luchó contra las culturales y raciales: era una mujer joven y afroamericana en una sociedad dominada por hombres viejos y blancos. Creció en una sociedad en la que las representaciones de afroamericanos en posiciones de poder tanto político como cultural son realmente escasas. Y ella, consciente de este problema realizó una tesis en Pricenton llamada "Negros educados y la comunidad negra" y más tarde se convirtió en una activista política en defensa de comunidades minoritarias reclamando durante sus estudios en Harvard, más puestos de profesorado para miembros de esas comunidades.

Así que, la suya es una trayectoria de logros personales y es, "a pesar" de sus "diferencias" con personas como yo (blancas y de clase media) un gran ejemplo a seguir. Un ejemplo de triunfo social, cultural, académico y personal, pero sobre todo, una nueva representación para las comunidades afroamericanas y femeninas de todo el mundo. Espero que sea gente como ella a quienes se tome como modelos en el futuro y nos deshagamos de GH y Paris Hiltons, porque Michelle Obama ha demostrado que con una hora de TV al día es más que suficiente y se puede llegar muy alto.

La semana pasada Michelle Obama, esposa del actual presidente de los EE.UU Barack Obama, concedió una entrevista a Jay Leno, uno de los grandes de los Late Shows del primetime americano. No es extraño que los Obama concedan entrevistas a estos espacios de renombre, pero aún así sus apariciones siempre causan expectación entre el público. Así que una vez vi la entrevista con Michelle no pude dejar de pensar qué parte era real y cuál calculado "marketing" para adornar la imagen de los Obama. La Primera Dama dejó caer bromas como en la que afirmaba preguntarle a su marido si había sacado la basura justo después de un gran discurso y relató cómo habían celebrado el cumpleaños del famoso "Primer Perro" Bo.
Pero no es esto lo que más me interesó de toda la entrevista sino la propia Michelle. Dejando a un lado que la Casa Blanca escriba sus respuestas a las ya conocidas de antemano preguntas de Leno, mi intención es hablar de su trayectoria y el hecho de cómo una adolescente de los barrios bajos del Sur de Chicago se abrió camino hasta llegar a ser Primera Dama:
Michelle LaVaughn Robinson Obama nació el 17 de enero de 1964 en Chicago, en una familia de clase media con dos hijos en la que el padre era empleado de una planta de tratamiento de aguas y su madre una ama de casa dedicada al cuidado de Michelle y su hermano mayor. Creció en un ambiente bastante estricto en el que, como dice en la entrevista, sólo le permitían ver la TV durante una hora al día. Tras acabar el instituto se ganó becas para costearse su educación superior en dos universidades de la prestigiosa Ivy League ("La Liga de Marfil") en la zona de Nueva Inglaterra: licenciada cum laude por Princeton en Sociología y Estudios Afroamericanos y licenciada en Derecho por la afamada Harvard Law School (Escuela de Derecho de Harvard). Más tarde trajaría en el despacho de abogados de Sidley Austin en Chicago donde conocería a Barack Obama, su futuro marido.

Lo que me interesa de la vida de Michelle no es su actual status de Primera Dama sino cómo ha conseguido llegar hasta aquí.
Su trayectoria es la prueba de que, con trabajo duro, incluso en un país como EE.UU, en el que el nivel económico familiar determina un alto porcentaje de tu futuro; se puede conseguir aquello que queremos. Obviamente hay reestricciones y en ese "todo" no se incluyen todas las opciones que se nos puedan pasar por la cabeza. Pero poco a poco, paso a paso y con los objetivos claros, se pueden ir archivado logros.
Por otro lado, además de enfrentarse a las barreras económicas, Michelle también luchó contra las culturales y raciales: era una mujer joven y afroamericana en una sociedad dominada por hombres viejos y blancos. Creció en una sociedad en la que las representaciones de afroamericanos en posiciones de poder tanto político como cultural son realmente escasas. Y ella, consciente de este problema realizó una tesis en Pricenton llamada "Negros educados y la comunidad negra" y más tarde se convirtió en una activista política en defensa de comunidades minoritarias reclamando durante sus estudios en Harvard, más puestos de profesorado para miembros de esas comunidades.

Así que, la suya es una trayectoria de logros personales y es, "a pesar" de sus "diferencias" con personas como yo (blancas y de clase media) un gran ejemplo a seguir. Un ejemplo de triunfo social, cultural, académico y personal, pero sobre todo, una nueva representación para las comunidades afroamericanas y femeninas de todo el mundo. Espero que sea gente como ella a quienes se tome como modelos en el futuro y nos deshagamos de GH y Paris Hiltons, porque Michelle Obama ha demostrado que con una hora de TV al día es más que suficiente y se puede llegar muy alto.





